Es una de las propuestas más originales que hay ahora en Sevilla, en todos los sentidos. Es un edificio de tres plantas, al ladito de las Setas, que propone ver teatro en "frasco chico". Mientras, o antes o después, puedes degustar comida japonesa de alto nivel, o simplemente tomarte una copa.
Sevilla tiene tantos abordajes como
miradas. La ciudad, que en los fastos del 92 desplegó sus alas a las tendencias más cosmopolitas, ha seguido cultivando ese gusto por maridar lo propio con las experiencias más innovadoras.